Como en 1978 y 1980, la UANL vuelve a desafiar al monarca vigente; esta vez, Toluca es el rival a vencer para recuperar la corona en el Infierno.
En el futbol mexicano, hay finales que valen un título y otras que valen un legado. Tigres se encuentra, una vez más, ante la puerta de la historia. La cita es contra los Diablos Rojos del Toluca, el actual monarca del balompié nacional. El escenario no podría ser más dramático: para obtener la corona, primero tienes que “matar” al rey vigente.
Si bien el presente luce intimidante ante el poderío escarlata, los libros de historia en San Nicolás de los Garza tienen un capítulo dorado escrito exactamente bajo estas mismas circunstancias. La afición incomparable se pregunta: ¿Veremos la versión heroica de 1978 o el drama de 1980?

Te recomendamos
¡EL CONDE DESATA SU ARSENAL! Pizarro sobre ganar la novena
1977-78: Cuando nació la grandeza felina
Para entender la mística de Tigres en estas instancias, debemos viajar al miércoles 24 de mayo de 1978. En aquel entonces, los Pumas de la UNAM eran el equipo de moda y el rival a vencer. Tigres no tenía títulos de Liga, pero sí un hambre feroz de triunfo.
- JUEGO DE IDA
En la Ida, el “Volcán” hizo erupción gracias a la figura indiscutible de esa serie: Walter Daniel Mantegazza. Con un doblete (20’ y 75’), el uruguayo puso el 2-0 que sacudió los cimientos de la liga.
- JUEGO DE VUELTA
La Vuelta, disputada el sábado 27 de mayo, fue la prueba de fuego en Ciudad Universitaria. Pumas intentó la remontada, pero nuevamente Mantegazza apareció al 54’ para silenciar el pebetero. Aunque Washington Olivera descontó al 78’, el global de 3-1 fue definitivo. Tigres levantó su primer título de Liga MX derrocando al favorito; esa noche aprendieron que a los campeones se les respeta ganándoles.
1979-80: La lección dolorosa ante la Máquina
Sin embargo, la historia tiene dos caras. Dos años después, Tigres volvió a retar al campeón vigente, esta vez la aplanadora de Cruz Azul. La serie fue una batalla. En la Ida (10 de julio de 1980), un solitario gol de Rodolfo Montoya al 86’ silenció el Universitario (0-1). Pero lo mejor estaba reservado para la Vuelta en un Azteca vibrante.

Fue un intercambio brutal que terminó 3-3 (global 4-3 para Cruz Azul). Por Tigres, Gerónimo Barbadillo (52’), Alacrán Jiménez (80’) y Juan Manuel Azuara (86’) pelearon con alma y vida, pero el triplete de Montoya (4’, 11’ y 56’) pesó demasiado. Aquella vez, el monarca defendió su corona y dejó a la UANL con la miel en los labios.
El desafío de enfrentar al Diablo y coronarse en el Infierno
Hoy, la historia pone a Toluca en el papel que alguna vez tuvieron Pumas y Cruz Azul. Los Diablos llegan como Campeón defensor, sólidos, peligrosos y con una identidad feroz. Para Tigres, la misión es clara: invocar el espíritu de Mantegazza del 78. La UANL sabe que para reclamar el trono no basta con competir; hay que arrebatarle el cetro al dueño actual con autoridad.