Los New York Knicks dieron un golpe sobre la mesa al arrancar Las Finales de la NBA 2026 recuperando la ventaja de localía. En una noche llena de drama y temple en el Frost Bank Center, la escuadra neoyorquina superó un déficit de 14 puntos para terminar venciendo 105-95 a los San Antonio Spurs y tomar ventaja de 1-0 en la serie por el campeonato.
La veteranía neoyorquina silenció la euforia local
San Antonio comenzó el partido con una energía arrolladora impulsada por su afición, logrando una racha de 20-5 en el primer cuarto para tomar el control del marcador. Sin embargo, la defensa de Tom Thibodeau ajustó las tuercas a tiempo, apretando las líneas de pase y forzando tiros incómodos a la ofensiva texana.
Los Knicks fueron descontando la ventaja punto a punto hasta tomar el liderazgo definitivo en el último periodo, donde maniataron a los Spurs permitiéndoles apenas 19 puntos en los 12 minutos finales.
«Sabíamos que ellos iban a salir con todo en su casa, pero este equipo tiene carácter de acero. No nos desesperamos cuando caímos por 14 y mantuvimos la ejecución hasta el final», señalaron desde el vestidor visitante tras la victoria.
Brunson brilló en la hora cero; Wembanyama luchó sin éxito
El ataque de Nueva York fue comandado por su capitán Jalen Brunson, quien se lució con 30 puntos y tiros clave en la recta final del encuentro para sellar la remontada. Estuvo secundado por una sólida labor interior de Karl-Anthony Towns (18 puntos y 12 rebotes) y el trabajo sucio de Josh Hart, quien atrapó 15 rebotes cruciales.
Por parte de los San Antonio Spurs, el fenómeno francés Victor Wembanyama encabezó la resistencia con un doble-doble de 26 puntos y 12 rebotes, mientras que Julian Champagnie aportó 16 unidades encendiendo la red con 5 triples. Pese al esfuerzo, la inexperiencia en momentos de máxima presión le costó cara a la joven plantilla de San Antonio.
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