San Siro respiraba tensión y ambición desde antes del pitido inicial: Milan y Napoli, dos pesos pesados del Calcio, se citaban en un duelo que no solo ofrecía espectáculo, sino un posible vuelco en la cima de la Serie A dónde alumbró un partido cargado de dramatismo, estrategia y giros inesperados.

Desde los primeros instantes, Milan imprimió intensidad. En el minuto 3, Alexis Saelemaekers abrió el marcador tras una sociedad con Christian Pulisic, que ya se perfilaba como pieza determinante del equipo. El San Siro exhaló alivio y esperanza. Poco después, al 31′, el propio Pulisic coronó su protagonismo con un gol, sentenciando una primera mitad convincente para el conjunto rossonero. La fórmula fue simple: contraataques certeros, movilidad por las bandas y presión para obligar a fallar al rival. Así, Milan se fue al descanso con una ventaja de dos goles y con el ambiente cargado de optimismo local. 

MILAN, ITALY – SEPTEMBER 28: Strahinja Pavlovic of AC Milan celebrates after the Serie A match between AC Milan and SSC Napoli at Giuseppe Meazza Stadium on September 28, 2025 in Milan, Italy. (Photo by Marco Luzzani/Getty Images)

Sin embargo, el segundo tiempo reservó numerosas emociones y un inevitable giro. En el minuto 55, Pervis Estupiñán cometió una infracción sobre Giovanni Di Lorenzo, fue expulsado por ser el último hombre, y dejó a su equipo con diez hombres. La consecuencia inmediata fue un penal otorgado a Napoli, que Kevin De Bruyne transformó con maestría. Napoli volvía al partido 2-1 y ya con superioridad numérica comenzó a lanzarse con más convicción al ataque. 

Durante los minutos finales, el cuadro napolitano presionó con todo: llegadas al área de Milan, centros peligrosos, remates que exigieron al portero Mike Maignan, quien, en varias ocasiones, salvó a los suyos. Pero el Rossonero resistió con uñas y dientes. Napoli, pese a disponer de más posesión en la segunda parte, no logró perforar la resistencia rival. El reloj se volvió enemigo de sus aspiraciones. 

Con este triunfo, Milan alcanzó la cima de la clasificación de la Serie A empatado con Napoli y Roma en puntos, pero con mejor diferencia de goles y clavó un mensaje: bajo el mando de Massimiliano Allegri, este equipo aspira nuevamente a pelear en lo más alto. Napoli, por su parte, sale golpeado en la moral; su reacción en la segunda mitad mostró garra, pero la superioridad numérica no fue suficiente. 

Así concluyó un clásico intenso, con belleza en los momentos altos del primer tiempo, tensión en el segundo, un cambio de escenario con la expulsión, y la confirmación de que en el Calcio cada detalle pesa.

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